Tendemos a pensar la prensa de izquierda o militante como una especie de "e;subcultura"e; encerrada en si misma, como una serie de plataformas de debate doctrinario y tono moralizante que se dirigen solo a los propios, a contrapelo de los medios comerciales, que buscan atraer a publicos amplios. En este libro, Juan Buonuome pone el foco en La Vanguardia, el principal diario socialista de America Latina, que se publico en Buenos Aires entre fines del siglo XIX y el primer peronismo, para contar una historia que pone en cuestion esos lugares comunes. Fundada en 1894 como organo del Partido Socialista, La Vanguardia se fue consolidando como semanario y luego como matutino diario. Y si bien nunca dejo de ser portavoz de las posiciones del partido y herramienta para crear una conciencia obrera, desde el comienzo entendio que para sumar votantes habia que llegar a redes no militantes. Durante las primeras decadas del siglo XX, la prensa grafica de Buenos Aires era la mas dinamica de America del Sur. En plena expansion de la cultura de masas, La Vanguardia debia competir con la exitosa "e;prensa burguesa"e;. Como diferenciarse de medios como La Prensa, La Nacion, La Razon y Critica, que estaban dejando de lado el estilo elitista y tambien buscaban hablarle al pueblo? Juan Buonuome reconstruye con maestria el ambicioso proceso de modernizacion y profesionalizacion periodistica de La Vanguardia, evidente en estrategias como la incorporacion de noticias internacionales, columnas policiales, secciones dedicadas al ocio (futbol, teatro, cine) y al publico infantil y femenino. Al poner el acento en los vinculos de la izquierda con el "e;afuera"e;, con las tendencias dominantes de la cultura y la sociedad, Un diario para el pueblo es un aporte tanto a la historia de las izquierdas como de la prensa en la Argentina, y a la vez una contribucion para volver a pensar, con mas elementos, la relacion de las izquierdas con el peronismo.