
Libro 4. Caminos Del Destino
Sumire lleg a la casa de la se ora Ru, la adivina, completamente inconsciente de nada. Qu grande fue su asombro cuando vio a la misma se ora Ruri Despu s de saludarla formalmente, la antigua actriz dijo:
- Los caminos del destino son inescrutables Se ora Ruri, nunca esper verla en China
-Pero yo sab a que vendr a, se ora Sumire. -La adivina sonri -. Supongo que ya habr adivinado que no soy exactamente una persona normal.
-Sois el esp ritu de ese lapisl zuli que estaba en el alfiler que os di. Verdad?
Ruri asinti . No le sorprend a que Sumire hubiera entendido todo.
-Desea conocer su futuro, verdad?
-Exactamente -confirm .
-Voy a hacer su hor scopo -fue la respuesta.
Por supuesto, Sumire adivin que el esp ritu del lapisl zuli no necesitaba ninguna herramienta o c lculo para ver el futuro. Pero aun as decidi no interrumpirla.
Ruri empez diligentemente a hacer el hor scopo. Y ya desde el principio se dio cuenta de que algo iba mal. No pod a ver el futuro de Sumire. Qu pasa?. Ruri estaba confusa. Hasta ahora todo iba bien...
Gracias al hecho de que hab a recobrado parcialmente sus poderes m gicos, sab a que Sumire era uno de los descendientes de la propia Doncella Celestial Haruka, quien en su momento despert a Ruri de un largo sue o. Por un momento, incluso le pareci que Sumire era la misma descendiente en la que hab a renacido Ori, a quien Ruri llevaba buscando tanto tiempo. Pero entonces... la visi n desapareci , como si la imagen de Ori abandonara a Sumire. As que a Ruri pens que solo se lo hab a parecido...
De repente, Ruri vio el futuro de su casa. Resultaba que en un futuro cercano ya no exist a. Su casa estar a vac a hasta que la ciudad se diera cuenta de que se hab a abandonado. Y, en el futuro, se abrir a all una tienda de cosm ticos.
Abandonar apresuradamente este lugar? Pero por qu ?, se pregunt el esp ritu del lapisl zuli. Por qu no puedo ver el futuro de Sumire? De verdad su destino est conectado con el m o? Pues el nico destino que no puedo ver es el m o.
Entretanto, la antigua jefa de compa a teatral pregunt
- Algo va mal?
Ruri dud un momento. No sab a qu responderle. De repente, pas algo asombroso. En un momento, una densa niebla blanca entr en la habitaci n...
***
... Ese d a, el se or Bai estaba ocupado en sus tareas cuando de repente apareci un cliente habitual: la propia Himiko-Sakurako.
- Ah, se ora Sakurako Encantado de verla -Mostr una obsequiosa sonrisa-. Qu quiere esta vez? Especialmente para usted, tengo varios tratados cient ficos nuevos y un collar de jade finamente trabajado...
El mercader no dudaba de la solvencia de su cliente: siempre compraba bienes caros y exquisitos. Aun as , el mercader no pod a exagerar demasiado el precio: la muchacha estaba bien informada y conoc a el valor real o la rareza de cada producto.
-Encantada de verlo, se or Bai -salud educadamente- S que me gustar a echar un vistazo a esos nuevos tratados cient ficos y al collar.
El mercader le mostr inmediatamente los objetos. La cliente los examin cuidadosamente y asinti con satisfacci n.
-Me interesan -dijo. Luego pens un momento y dijo-: Tiene alg n tratado cient fico sobre mecanismos militares o armas raras?
Dong qued algo sorprendido, pero no lo demostr .
-Por desgracia, ahora no tengo nada apropiado -admiti sinceramente el mercader-. Pero puedo mostrarle algo interesante.
- Qu es? -pregunt la muchacha.
-Estos fuegos artificiales.
- Fuegos artificiales?
Por supuesto, Himiko hab a o do hablar de ellos a otros mercaderes del continente, aunque nunca los hab a visto...
-S , se ora... Eche un vistazo, por favor... -El se or Bai sac una peque a caja de madera...
- ISBN
- 9788835447832
- Språk
- Spansk
- Vekt
- 150 gram
- Utgivelsesdato
- 10.1.2023
- Forlag
- Tektime
- Antall sider
- 96
