Gå direkte til innholdet
Las Flores Del Bien
Spar

Las Flores Del Bien

Forfatter:
Spansk
Paz a todos vosotros dice Jes s entrando en el atrio resplandeciente de luces de plata, todas encendidas. Paz y bendici n a ti, Maestro, y muchos a os de santa felicidad. Me han dicho ciertos amigos nuestros que T naciste mientras Bel n ard a por una lejana fiesta de las Luminarias. Ellos y nosotros estamos jubilosos de tenerte esta noche. No preguntas qui nes son?. No tengo m s amigos que los disc pulos y mis amados de Betania, aparte de los pastores. Por tanto son ellos. Han venido? Para qu ?. Para adorarte, Mes as nuestro, con nuestros reba os y con nuestros corazones, ahora y siempre a tus pies santos. Isaac ha hablado por El as, Lev , Jos y Jonat n, que est n postrados a los pies de Jes s. Por este motivo me hab is mandado al jard n? Dios os bendiga a todos S lo falta mi Madre para completar mi felicidad. Alzaos, alzaos. Es la primera Navidad que celebro sin mi Madre. Pero vuestra presencia me alivia la tristeza, la nostalgia de su beso....Hoy Somos una familia. Cesen las reglas para dar paso al amor. Marta aqu , a mi lado, y, junto a ti, Juan. Yo con L zaro. Dadme una l mpara. Entre m y Marta vele una luz... una llama, por las ausentes que a pesar de todo est n presentes: por las amadas, esperadas, por las mujeres amadas y lejanas. Todas. La cena se desarrolla, y los pastores comienzan a hablar: de qu podr a ser, sino de su recuerdo? Hac a poco que nos hab amos recogido dice Lev . Ten a tanto fr o, que me resguard entre las ovejas, llorando por la nostalgia de mi madre.... Yo, pensaba en la joven Madre que hab a visto poco antes, ... y sent a m s vivamente el fr o, pensando en cu nto le deb a hacer sufrir. Te acuerdas qu luz aquella noche? Y te acuerdas de tu miedo?. S ... pero luego... el ngel... Oh .... Lev , un poco absorto como en estado de enso aci n, sonr e al recordarle. Un momento Escuchadme, amigos Nosotros sabemos poco y lo sabemos mal. Hemos o do hablar de ngeles, de pesebres, de reba os, de Bel n... Y sabemos que l es galileo y carpintero... ste, que sabe, no me ha dicho nada... S , hablo contigo, Juan de Zebedeo. Vaya forma de respeto hacia el anciano ...Se r en, pero tengo raz n.... Venga, decidlo tambi n vosotros, protestad conmigo Por qu no sabemos nada nosotros?. D nde estabais cuando muri Jon s? D nde estabais en los altos del L bano?. Tienes raz n. Pero, por lo que se refiere a Jon s, yo al menos, cre que se tratase del delirio de un moribundo, y, en los altos del L bano... estaba cansado y con sue o. Perd name, Maestro, pero es la verdad. Y ser la verdad de muchos El mundo de los evangelizados frecuentemente responder , al Juez eterno, para disculparse de su ignorancia a pesar de la ense anza de mis ap stoles, eso mismo que t dices: Cre que se trataba de un delirio... Estaba cansado y ten a sue o porque estar cansado y tendr sue o por demasiadas cosas in tiles, caducas e incluso pecaminosas. Una sola cosa es necesaria: conocer a Dios.
Forfatter
Lamb Books
ISBN
9781718676213
Språk
Spansk
Vekt
168 gram
Utgivelsesdato
1.5.2018
Antall sider
138