En el Nuevo Testamento hay un conjunto de cartas que se conocen con el nombre de ep stolas universales. Son la carta de Santiago, las dos de Pedro, la de Judas y las tres de Juan. Estas cartas no fueron dirigidas a una persona o iglesia en particular. Su objetivo era m s bien servir de ayuda a un conjunto m s amplio de congregaciones diseminadas en varios lugares. Eusebio, uno de los padres de la iglesia del cuarto siglo, fue el primero en referirse a este grupo de cartas como una colecci n en s misma. En algunos lugares se les llama cat licas, en referencia a su car cter universal. Ciertamente, su contenido puede aplicarse a muchos otros contextos.Estas cartas pastorales tambi n se llaman universales porque su temario o contenido doctrinal no aborda problemas particulares de una congregaci n en particular, sino que aborda asuntos de forma general, y por lo tanto, de aplicaci n y pertinencia m s amplia. Son escritos de tipo circular porque eran le das entre las iglesias de un rea determinada. Una vez que la carta era le da por una congregaci n, circulaba entre otras comunidades de fe.El contenido de estas cartas, al igual que en el caso del libro de Apocalipsis de Juan, no s lo sirvi para afianzar la doctrina cristiana, sino que fue adem s una gran fuente de consuelo para una iglesia perseguida, la iglesia de la di spora. Estas iglesias atesoraron estas cartas y en muchos casos las reprodujeron para conservar una copia.Otra peculiaridad de este conjunto de cartas es que son las nicas que tienen por autores a los testigos oculares del ministerio p blico de Jesucristo. Para ser a n m s enf tico, entre ellos se encuentran dos de sus tres disc pulos m s cercanos y sus propios hermanos. Esto tal vez podr a sugerir que el contenido de las cartas sea la interpretaci n m s primitiva (o menos elaborada) de la doctrina ense ada por Nuestro Se or Jesucristo. Por consecuencia las opiniones teol gicas que derivan de estas cartas fueron de com n aceptaci n por parte del c rculo de ap stoles y por quienes constituyeron la primera comunidad cristiana.