En cada ser habita un sol que ilumina y una luna que guarda silencios. Ambos parecen contrarios, pero en su encuentro se revela una verdad mas profunda, la dualidad no es un muro, sino una puerta. Este libro invita a atravesarla, a descubrir que lo interior y lo exterior, lo visible y lo oculto, lo efimero y lo eterno, se reflejan mutuamente y forman un todo inseparable. No se trata de elegir un lado, sino de comprender que la verdadera transformacion ocurre cuando se deja de dividir lo indivisible. En estas paginas, el lector encontrara un llamado a mirar con otros ojos lo cotidiano, a reconocer en la herida un portal y en el silencio la voz mas clara. Quien atraviese este umbral jamas regresara igual.