La respuesta para aligerar el proceso diagnóstico del paciente neurológico se encuentra, en primer lugar, en la aplicación de un método clínico ordenado y sistematizado para obtener información que permita diferenciar entre diferentes enfermedades. Una vez concluido este paso surge de manera natural la decisión sobre qué exámenes paraclínicos serían de utilidad. Entre otros temas, esta obra trata acerca del diagnóstico clínico, el examen físico neurológico, el ictus cerebrovascular, las cefaleas, la epilepsia, los trastornos del movimiento, la parálisis facial, la esclerosis múltiple, las patologías de columna vertebral y las enfermedades del sistema nervioso periférico.