Para hablar de Albert Camus es necesario antes despojarse de algunas ataduras conceptuales que quiz minen un poco la andadura de este camino, que si bien no pretenden descubrir nada nuevo, s intentan mostrar ciertos atisbos que nos muestren lo que el hombre debiera ser, pero, desgraciada e ineluctablemente, no lo es. Aclaro, me debo curar en salud, como vulgarmente se dice, para tratar de descubrir una verdad que no vislumbro del todo, sino s lo, como ya lo dije, apenas atisbar. Bien, por qu Camus? Hace aproximadamente cincuenta a os conoc a Albert Camus; digo, es un decir, ya que entonces conoc sus obras tanto narrativas como ensay sticas. As , desde entonces me he unido a l con una fidelidad que est m s all de sus aparentes contradicciones, m s all de las debilidades de un hombre cuya pasi n fue vivir su vida conforme las vicisitudes circunstanciales de su tiempo, mismas que asumi a contracorriente y vivi hasta sus ltimas consecuencias.