En este bello libro los autores relatan que han conservado registros de ninos desconsolados y desanimados que declaran saber resolver el problema pero que no saben dibujar el diagrama de flujo y que por tanto saben a priori que tendran una evaluacion negativa por parte de su docente , lo cual es un fenomeno que compromete la emocionalidad de los ninos, asi como el profesionalismo del docente, esto es, su conciencia educativa. Pero hay que tener mucho cuidado con esta emocionalidad infantil, pues los ninos podrian estar muy comodos y felices haciendo calculos de volumenes, areas y perimetros utilizando formulas "e;magicas"e; y creyendo que aprenden geometria y, tal vez, lo mas delicado, llevarse una idea desdibujada de la naturaleza de la Geometria. Como bien lo argumentan los autores de este libro, es peligroso creer que la Geometria se puede reducir o simplificar al estudio de unas cuantas formulas que permiten magicamente determinar el perimetro y el area de algunas figuras. La idea es, mas bien, estudiar desde el punto de vista didactico y cientifico como aprender Geometria, y este libro aporta elementos para profundizar en ello.