Y si el amor propio no fuera una meta, sino una practica imperfecta?El problema empezo cuando esas promesas se transformaron en consignas obligatorias. La periodista Daniela Ginestar revisa con ironia amable y argumentos claros los mantras que repetimos para sentirnos mejor y que a veces solo nos hacen sentir insuficientes. Porque muchas veces frases como "e;quierete mucho"e;, "e;confia en el proceso"e; o "e;todo pasa por algo"e; dejan de ser sugerencias bienintencionadas y comienzan a funcionar como pequenos mandatos emocionales. Este libro aparece justo ahi: cuando el bienestar empieza a cansar, y alguien por fin se anima a decirlo sin culpa. Daniela lo mira de frente y se queda con lo que sirve. Una lectura inteligente, cercana y muy reconocible, que acompana sin juzgar y desarma sin cinismo.