El campo y la ciudad han sido escenarios de resistencias, transformaciones y nuevas constituciones de los sujetos sometidos historicamente a la marginacion social, politica y economica. Este libro muestra que el conflicto en Colombia ha sido pensado bajo un esquema simplista de las relaciones entre campo y ciudad y de los reclamos de justicia redistributiva y de reconocimiento, cuando estas categorias confluyen en una realidad, haciendola mas compleja. Las Zonas de Reserva Campesina (ZRC) son un ejemplo paradigmatico que muestra esa tension, ya que indigenas y campesinos, desde sus particularidades, llevan al ambito publico reclamos que pueden confrontarlos. Asi tambien, la llegada de mujeres afrocolombianas a las ciudades ha manifestado choques identitarios que exigen que los Acuerdos de la Habana descentren el problema de la redistribucion economica y reconozcan al otro como multiple y diverso. Si no se tienen en cuenta estos entrecruzamientos, cualquier pacto y su implementacion seran parciales; por esta razon, es necesario que el dialogo intercultural sea vinculado en la nueva institucionalidad generada por los acuerdos, para la construccion de una paz con justicia social, incluyente y duradera.