En todo Occidente la natalidad se ha estancado. Hombres y mujeres ya no tienen hijos. Se trata de una ruptura historica con consecuencias inciertas. Y si ese declive que parece inevitable escondiera el egoismo y la busqueda de un bienestar que ningun nino pudiera perturbar? Y si ese discurso neofeminista, en lugar de liberar, encadena?Ante estos ataques, Aziliz Le Corre nos recuerda el encanto de la maternidad y su posicion indispensable en toda sociedad sana. Convertirse en padre o madre nos brinda la oportunidad de experimentar al Otro: una alteridad que es clave en la lucha contra el individualismo y en la defensa del amor.