Perseguidos por Euristeo, el tirano que sometio a Heracles a sus doce trabajos, los hijos del heroe vagan desterrados por toda Grecia. Nadie osa protegerlos... hasta que llegan a Atenas. En Maraton, abrazados al ara de Zeus, suplican ayuda. Pero el oraculo es terrible: para vencer al ejercito argivo, una doncella de sangre noble debera ser sacrificada. Los Heraclidas es una de las tragedias mas politicas de Euripides, un encendido elogio de la democracia ateniense y de su ley sagrada: proteger al suplicante. Frente a la arrogancia de Argos, Atenas elige el riesgo de la guerra antes que la verguenza de la traicion. Demofonte, hijo de Teseo, se niega a entregar a los desterrados, aunque ello le cueste cara la decision. Entre el sacrificio voluntario de Macaria una de las escenas mas conmovedoras del teatro griego y el milagro final que devuelve la juventud al viejo Yolao, Euripides teje una reflexion sobre la lealtad, el coraje y la justicia. Y en el personaje de Alcmena, madre de Heracles, nos regala una anciana iracunda, vengativa y ferozmente humana, que reclama su derecho a odiar.