A las siete en punto de la manana de un caluroso mes de junio empieza la rutina diaria en tres hogares de la ciudad condal. Blanca a pesar de no trabajar, se levanta para atender a Sergio y a sus tres hijos. Aparentemente son una familia de anuncio. La vida siempre les ha sonreido, no como a sus padres, Anselmo y Adela, quienes ni siquiera comparten dormitorio. A esa misma hora, Rebeca, la joven y fiel secretaria de Sergio, ya hace rato que trabaja para olvidar su soledad. Lo que ignoran es que una serie de sucesos encadenados y nimios en apariencia van a dar un vuelco a la vida de todos ellos poniendo a cada cual en el lugar que le corresponde: un absurdo accidente, un movil olvidado en un cajon, la carta de un amor de juventud, un manuscrito tirado en una papelera, un mensaje imprevisto de una hermana con quien no tienes relacion... Porque la fortuna es imprevisible, aunque hay quien cree, erroneamente, que el azar se puede prever. Esa es la esencia de la teoria matematica conocida como la falacia de Montecarlo. Una novela de amor y de traicion, de secretos de familia, de nuevas oportunidades y de rupturas tardias, de ganadores y de perdedores, donde descubriremos mujeres empoderadas, debiles, adictas al trabajo, controladoras, luchadoras... pero todas ellas protagonistas de sus vidas.