"A pesar de que el jefe de estación Fallmerayer no tenía un carácter propenso a fantasear, le pareció que aquel era un día marcado por el destino de una manera muy especial y, mientras miraba hacia fuera por la ventana, empezó a temblar de verdad. Dentro de treinta y seis minutos pasaría el tren rápido que iba a Merano. Dentro de treinta y seis minutos—así le pareció a Fallmerayer—la noche sería completa"."Magistral relato. Pura literatura. Y pura vida."Manuel Arranz, Diario Levante"El contenido de esta historia no defraudará a ningún lector."Francisco Vélez Nieto, El Correo de Andalucía"Breve y entrañable relato que traza el derrotero que, a partir de un feroz accidente ferroviario, toma la hasta entonces apacible y plana vida de Adam Fallmerayer, jefe de una estación de trenes cercana a Viena".The Clinic (Chile) "Una obra maestra del relato corto".Milenio (México)