Entre vitrinas polvorientas, esqueletos a medio clasificar y pasillos en penumbra, Historia natural reconstruye la infancia de Virginia, hija del naturalista Francisco Pascasio Moreno, mientras la ciencia y la nacion argentina parecen crecer al mismo tiempo. El Museo de Ciencias Naturales de La Plata, aun en obra, funciona como casa y como escuela: alli, mientras el padre ordena el mundo en nombre del progreso, la nina observa, imagina y registra. Desde esa mirada intima, la novela esquiva cualquier epica y convierte lo historico en experiencia cotidiana. La llegada de un grupo de indigenas capturados tras la Conquista del Desierto abre una grieta decisiva en ese orden. La presencia de un joven tehuelche altera la rutina y deja al descubierto la violencia que sostiene el impulso de clasificar y dominar el mundo. Con una prosa contenida y precisa, Marina Yuszczuk construye un clima inquietante sin estridencias. El museo se vuelve un espacio ambiguo, refugio y amenaza, archivo y frontera, donde lo vivo y lo muerto conviven sin jerarquias claras. En este gotico sobrio, Historia natural ofrece una reflexion profunda sobre infancia, ciencia y poder, y confirma a Yuszczuk como una autora capaz de hacer del archivo un territorio sensible y de la ficcion una herramienta para mirar de nuevo lo que creiamos conocido.