El propósito de este libro es visibilizar la forma como ciertas prácticas económicas se constituyen en patrimonio cultural de los pueblos. En efecto, muchas formas comunitarias de desarrollo, que transitan entre los territorios de los pueblos y comunidades, configuran circuitos económicos solidarios que se constituyen en un aporte real al desarrollo integral de esas zonas y, por ende, del país entero. El conocimiento y difusión de estas buenas prácticas de economía solidaria que se efectúan a lo largo y ancho del país, usualmente invisibilizadas por los modelos económicos dominantes, permiten enriquecer el análisis y debate sobre múltiples experiencias cuyos aprendizajes podrían ser asumidos y reinterpretados por otras comunidades e instancias de desarrollo local.