Una parodia brillante del genero detectivesco firmada por Mark TwainEn Dos detectives ante un barril (1902), Twain desmonta con humor y mordacidad el mito de la infalibilidad racional. La historia se divide en dos partes:En la primera, una mujer humillada educa a su hijo, Archy Stillman, para vengar sus agravios gracias a un don extraordinario: un olfato casi sobrenatural. En la segunda, en un campamento minero de California, Archy se cruza con Sherlock Holmes, que investiga un asesinato misterioso. Pero el celebre detective londinense comete un error fatal, superado por la intuicion instintiva del joven americano. Una satira ingeniosa que enfrenta la logica britanica con el sentido comun americano, en una obra imprescindible para amantes de la literatura clasica y el humor inteligente.