El "e;Divan del Tamarit"e; es la constatacion final de como Lorca supo asimilar el artificio. Su ultimo poemario es una quimera, un decorado con fondos pictoricos de colores y luces vivas, rebosante de jardines metaforicos en los que las rosas "e;quieren ser otra cosa"e;. El poeta toma la tradicion arabe, un pasado donde el imaginario de los sentidos, la nocion de voluptuosidad parece haber sido desarrollada como en ninguna otra epoca historica. El objetivo final es ese gran homenaje al erotismo, por lo que cada figura, cada matiz, cada paisaje construido, tiene un doble significado que viene a jugar con un concepto: sensualidad.