Estamos a punto de renegociar uno de los pactos mas antiguos de la humanidad. Durante mas de dos siglos, el contrato social ha regulado nuestra convivencia, definiendo que cedemos como individuos a cambio de proteccion, derechos y orden colectivo. Pero por primera vez en la historia, los humanos compartimos el mundo con una entidad capaz de aprender, decidir y actuar de forma autonoma: la inteligencia artificial. Podemos confiar en ella para gobernar? Que derechos y deberes debemos establecer frente a las maquinas? Cual sera el lugar del ser humano en un mundo compartido con una inteligencia artificial mas veloz, mas precisa y quiza mas sabia que la nuestra?Entre la razon cientifica y la reflexion humanista, el autor propone la necesidad de un nuevo contrato social que incorpore tres dimensiones inseparables: la natural, la civil y la inteligente, sin caer ni en el miedo paralizante ni en la fe ingenua en la tecnologia. La inteligencia artificial no es solo un desafio tecnologico. Es, sobre todo, un problema politico, etico, siempre humano.