Con esta sucinta obra recuperamos, en lo que a nosotros como historiadores nos compete, otra peque sima parte de la Historia de Peal de Becerro. Esta vez a trav s de la figura del Guardia Civil D maso del Real Fern ndez, quien siempre sinti una predilecci n especial hacia el pueblo que lo vio nacer. El ejercicio de su profesi n, una de las m s sacrificadas y desagradecidas, le llev a una existencia azarosa e itinerante durante m s de la mitad de su vida, para terminar recalando definitivamente en su pueblo. Ese que no deber a olvidar su vida ni su ejemplo.