Primero, el bebe; y luego, la conveniente propuesta de Lex Cuando Lex Tomaras se creyo abandonado por su primer amor, Portia Oakhurst, estaba sin un centimo y trabajaba en la propiedad de la familia de ella. Pero su vida habia cambiado mucho y ahora era un millonario que acababa de comprar la obra de arte mas preciada de la familia de Portia. Solo habia un problema: que cuando los recuerdos de antano empezaron a aflorar, tambien afloro el antiguo y ardiente deseo. Tras unas pocas noches de pasion, Portia penso poner fin a su aventura. De joven, su padre la habia obligado a abandonar a Lex, y ella habia perdido despues su privilegiada existencia. Fue entonces cuando decidio no entregar su corazon a nadie ni poner en peligro su independencia. Pero dos pequenas lineas le dijeron que se habia metido en un buen lio. Y el rico griego se lo confirmo cuando se empeno en estar con su heredero.