Por primera vez en espanol, una amplia seleccion de los finos y a veces asilvestrados pensamientos de una mujer singular, Augusta Amiel-Lapeyre, que, anotados a lapiz en pequenos cuadernos, vieron la luz a principios del siglo xx. Las maximas, tan penetrantes como llenas de humanidad, emocion, ironia y tristeza, forman un conjunto armonioso en su variedad. Fueron destiladas a lo largo de una sosegada vida en el campo, en el sur de Francia, desde donde Paris se veia como algo ajeno, bullicioso y frivolo, que, sin embargo, era la fuente de todo prestigio. En una critica de 1914, leemos, como si fuera hoy: Quien es ese modesto autor, A. A.-L.? Se trata de una mujer, evidentemente. [...] Una mujer de mente equilibrada, clara, profunda, que reflexiona, que piensa noblemente y que no escribe mas que lo que piensa, con una sencillez perfecta, una propiedad en los terminos y unos hallazgos expresivos que dejan en el corazon como una reverberacion prolongada. No se puede analizar un libro de pensamientos. Hay que leerlo. Este es una excelente guia para la meditacion. A quienes, en la vana dispersion de la existencia moderna, han conservado algo de vida interior y el gusto por la reflexion, los Pensamientos salvajes les proporcionan a la vez una rica materia, soluciones ingeniosas y novedades que no son mas que verdades muy antiguas que se han borrado . Un ramillete de pensamientos breves, que deben leerse como fueron escritos: lentamente, saboreandolos. Premio Prix Montyon de la Academia Francesa (1921) Lean todos los Pensamientos salvajes. Nos obligan a reflexionar. Estan llenos del mas elevado genio: el genio del corazon . Jean Soulairol HAN DICHO: A veces, como un milagro inesperado, surgen del olvido pequenas obras maestras que han pasado inadvertidas durante anos. Este seria el caso de Pensamientos salvajes , Daniel Capo, El Cultural, 19/12/2025