Melanie se recupera de una larga convalecencia que la ha -mantenido postrada durante meses. Por primera vez se le permitira abandonar su dormitorio y, quiza, ver a su hijo, con quien no ha tenido contacto desde el parto. El primer paso es levantarse de la cama y reposar unas horas en la chaise longue que la propia Melanie compro en un anticuario de Londres poco antes de dar a luz. Tras adormecerse en el viejo sillon, despierta en un lugar y un tiempo que le resultan totalmente ajenos. Ante ella se inicia un desfile de siniestros personajes, oscuras intenciones, secretos y censuras. Mientras trata de entender como ha llegado hasta alli, Melanie se descubre atrapada en el cuerpo de Milly, tambien enferma, e intentara escapar. Para ello, debera dar con la clave capaz de dotar de sentido a la pesadilla y salvar su propia vida.