Este no es un libro de autoayuda. Es una patada elegante al miedo, a los mandatos y a la tibieza. Un manifiesto disfrazado de espejo: te vas a reir, incomodar y, con suerte, hacer algo. No trae formulas, ni promesas, ni finales felices. Trae movimiento. Habla del alma que empuja y del apellido que frena. Escrito con humor seco, ironia y una dosis justa de cinismo, este libro no intenta inspirarte: intenta sacudirte. Porque en tiempos donde todos opinan, hacer se volvio un acto de rebeldia. Y este libro, mas que un consejo, es una provocacion.