Al ser educada por su padre, Gemima nunca ha experimentado los peligros del mundo que la rodea. Vive en la cima de una montana tranquila y remota y le gusta explorar los alrededores de la cabana de su familia. Al dar con una casita aislada, Gemima encuentra a un hombre: un hombre musculoso y de aspecto masculino. Un hombre como ningun otro que haya conocido en su pequena comunidad. Intrigada, no puede evitar regresar a la cabana y espiar al hombre mientras se bana, lo que la lleva a descubrirse a si misma mientras observa desde afuera de la ventana. Luego de que casi la atrapen, Gemima regresa nuevamente y termina cayendo en la trampa del hombre. Tras haber visto al hombre desnudo, Gemima se ve obligada a devolverle el favor...