En 1940, Marc Bloch, uno de los mayores historiadores franceses, escribio La extrana derrota, una intervencion que dejaba al desnudo lo que entonces era un tabu: la colaboracion con el nazismo de los intelectuales, dirigentes y parte de la sociedad de su pais. Entendia que, sin una revision honesta, cualquier consenso de posguerra tendria pies de barro. A Didier Fassin lo mueve un proposito similar: interpelar el silencio, el consentimiento o la complicidad de responsables politicos y elites respecto de la aniquilacion de Gaza, y la condena o censura que ejercieron para acallar las voces criticas acusandolas de antisemitismo. Nada justifica el brutal atentado de Hamas del 7 de octubre de 2023, que produjo la mayor cantidad de victimas israelies desde la fundacion del Estado de Israel en 1948; tampoco hay modo de negar el antisemitismo y la sana con la poblacion civil. Pero lo que siguio no puede entenderse simplemente como legitimo derecho de defensa, sino como un episodio ( el final?) de una historia mas larga en la que Israel, con la anuencia de sus aliados de Occidente y de paises arabes, ha ocupado ilegalmente territorios palestinos y ha sometido a su poblacion a segregacion y violencia cotidianas. Como haran los paises occidentales, de ahora en mas, para hablar como portavoces de los derechos humanos? Por que creerles, cuando casi todos asisten pasivamente o proveen armas para asesinar poblacion indefensa (ninos, sobre todo) y arrasar la infraestructura basica de la vida, desde hospitales y escuelas hasta plantas potabilizadoras, de modo que si los gazaties no mueren por las bombas mueren por hambre, deshidratacion o falta de atencion medica? Este libro sienta las bases para un debate respetuoso, sin doble vara, que no tilde de "e;antisemitas"e; las peticiones para dejar de matar civiles, que no llame "e;respuesta"e; a una empresa de aniquilacion, ni "e;guerra Israel-Hamas"e; a una operacion militar frontalmente dirigida contra un pueblo, su historia y su cultura.