Deja que alguien juegue al ajedrez y dile que cada peon es un amigo suyo. Deja que recuerde los felices tiempos que paso a la sombra de sus torres. Deja que ame a su reina. Y miralo cuando lo pierda todo. Las espinas de un zarzal lo salvaron mientras presenciaba el asesinato de su madre y su hermano. Ahora, el monstruo en el que se ha convertido cabalga por el imperio en compania de forajidos, quemando aldeas y saqueando cadaveres. Jorg Ancrath es capaz de espantar a los muertos, pero aun hay algo que le da escalofrios: regresar al castillo de su padre. Pues alli el principe debera enfrentarse a los horrores de su infancia si quiere ganar la partida, cumplir su venganza y, ya de paso, arrasarlo todo. Dicen que vivimos tiempos violentos, el fin de los dias, cuando los muertos vagan y los monstruos acechan la noche. Todo eso es cierto, pero hay algo peor ahi fuera, en la oscuridad. Algo mucho peor.