El trabajo poetico de Eunice Odio se podria indicar como la transfiguracion de la luz, porque para ella ese fue su periplo vital, "e;ser espia de la luz"e;. Este personaje vital toma las encarnaciones para realizar quizas el poema dramatico mas original de la lengua castellana del S.XX. Sus personajes tienen el caracter que los hace permanecer o desaparecer, de representarnos o no tener la dignidad de hacerlo. La fabula devenida de la luz tiene como fuente la tragedia de los heroes humanos, ya sean los del evangelio o los de la tragedia griega. Esa luz paralela a la de Luis de Gongora, que desaprenden las cosas y quedan con el nombre, para donarle las relaciones mas esenciales de la imaginacion. Este trabajo, como los realizados por los criticos Juan Liscano, Peggy Von Mayer, Jorge Chen Sham, Carlos Zener y otros, solo puede concluir que la poesia de Odio representa el nucleo de la invencion, la importancia de la rebeldia, la mediacion de la materia y el espiritu, la palabra que es tambien un acto. La poesia de Transito de Fuego, la opera prima de la poeta, nos contiene, nos rodea y en esa forma inmanente de sujetarnos nos concede la trascendencia como el secreto de un oraculo que senala el futuro como la sustancia que se despliega en la poesia. Senalar las fuentes de la necesidad de aprender el mundo, de instaurar el roto dialogo con nosotros mismos, de compartir la alegria de la poesia, que no es mas que la "e;respiracion de la manzana, / sin la cual no estaria repitiendose el cobre, No multiplicarian su numero las aguas/ Y no habria una manzana repetida"e;