Insisten en que son solo un grupo de amigos, pero canalizan millones de dolares a traves de corporaciones libres de impuestos. Afirman desdenar la politica, pero los congresistas de ambos partidos los describen como la organizacion religiosa mas influyente de Washington. Dicen que no son cristianos sino simplemente creyentes. Detras de cada Desayuno Nacional de Oracion desde 1953 han estado ellos: una red de elite entregada a una religion de poder para los poderosos, un evangelio del capitalismo biblico, el poder militar y el imperio estadounidense. Son la Familia, la vanguardia del fundamentalismo, que libra una guerra espiritual en los pasillos del poder estadounidense y en todo el mundo. Se consideran los nuevos elegidos: congresistas, generales y dictadores extranjeros que se reunen en celdas confidenciales para orar y planificar un liderazgo dirigido por Dios, que se ganara no por la fuerza sino mediante una diplomacia silenciosa. Su base es una finca frondosa con vistas al Potomac en Arlington, Virginia, y Jeff Sharlet es el unico periodista que ha informado desde dentro de sus muros. La Familia es aproximadamente la otra mitad del poder fundamentalista estadounidense: no sus masas enojadas, sino sus elites sofisticadas.