Con "e;El abanico de Lady Windermere"e; obtuvo Wilde su primer exito teatral de publico. La critica fue mas distante. Reconocia el ingenio de los dialogos, pero insistia en la poca originalidad de los motivos (el chantaje, el abanico comprometedor, la infidelidad conyugal). "e;La importancia de llamarse Ernest"e; pondria fin a la trivialidad de sus tramas. Empezando por el dificilmente traducible juego de palabras del titulo, Wilde consigue expresar en esta obra su vision del mundo en varios niveles: divirtiendo al publico aristocratico y arreglandoselas para comunicar al espectador contemporaneo su credo individualista.