Desde las relaciones internacionales, este libro ofrece una perspectiva original y solida respecto al papel de la diplomacia cultural en contextos de estigmatizacion internacional. A traves de los casos de Chile, Cuba y Colombia, analiza como estos paises, senalados como "e;violadores de derechos humanos"e;, desplegaron diplomacia cultural -desde la aceptacion, el rechazo o la contraestigmatizacion del estigma- para proyectar internacionalmente identidades complejas, humanas y diversas a inicios de la Posguerra Fria. Asi, el texto propone el concepto de diplomacia cultural disruptiva, que amplia y enriquece las formas tradicionales de concebir, practicar y estudiar la diplomacia cultural. La obra trasciende divisiones ideologicas y muestra como el arte, la historia y las culturas latinoamericanas han sido vehiculos de dialogo, reconocimiento y reconstruccion simbolica en contextos de conflicto y vigilancia internacional. A su vez, ofrece un abordaje multidimensional de los derechos humanos y del estigma asociado con su violacion. De este modo, se convierte en una lectura imprescindible para repensar lo (inter)nacional desde lo cultural.