Richard Rorty caracteriza a la filosofia moderna como una lucha entre el pragmatismo y el representacionalismo, entre la filosofia como un continuo comentario de posiciones y la filosofia como una critica de nuestras pretensiones de conocimiento. Busca vincular el pasado de la filosofia con su futuro, conectando lo que ve como las contribuciones positivas (y olvidadas) de los filosofos pragmatistas estadounidenses a los desarrollos contemporaneos europeos. En las discusiones sobre James, Dewey, Wittgenstein, Davidson, Nagel, Heidegger, Derrida y Foucault, despliega un mapa de la filosofia moderna y su lugar en la cultura contemporanea. Al rellenar los detalles de la historia que nos ha contado en La filosofia y el espejo de la naturaleza, nos da cuenta de los cambios producidos en la filosofia desde Platon hasta la actualidad. De manera muy especial, Rorty cuestiona las presuposiciones de la filosofia analitica anglo-estadounidense, presenta una vision alternativa del papel de la filosofia en la cultura y sugiere el modo en que esta cultura postfilosofica encuentra su expresion en los enfoques hermeneuticos de las ciencias sociales y en la filosofia pragmatista. Lo que surge ahora es una nueva version del pragmatismo que ofrece una nueva esperanza para el futuro de la filosofia.