"Designar nombres a los lugares es una forma de delimitar el territorio. Los shuar podían recorrer grandes extensiones de sus territorios para conocer y protegerlos. En este proceso podían nombrar nuevos lugares. Muchos de ellos conservan su nombre en shuar chicham. Desde la época de la conquista española, 1492, el proyecto de colonización y apertura de las carreteras en la Amazonía, impulsado por el Estado ecuatoriano, provocó cambios. Muchos nombres propios shuar y de otras lenguas indígenas en la Amazonía, Andes y en la Costa fueron cambiados al castellano o castellanizados debido al uso del alfabeto de la lengua castellana en la escritura. Trotsky Riera Vite, desde la pragmática y semántica de la lengua shuar, contribuye a la creación de la conciencia histórica, cultural y lingüística de la nacionalidad shuar. Los shuar tienen la responsabilidad de reescribir la historia ecuatoriana, sus conocimientos, saberes y pensamientos desde su propia epistemología. Nunkán Naári, topónimos shuar de Zamora Chinchipe es un llamado a conservar y reafirmar sus elementos identitarios."