El t tulo de este libro "La forma del fruto", de Jorge Eduardo Fern ndez, presenta un camino que se remonta al origen m tico de la lengua y, partiendo de sus m s simples versos, recorre en cinco estaciones, el derrotero po tico donde resuenan las palabras de los "Hijos / del rumor / del agua" (seg n leemos en el poema 16). Alejandro Drewes, quien tiene a su cargo el Pr logo a esta obra, nos indica que: "Como un signo de unidad fantasmal, el fruto, su forma singular y cambiante, aparece y reaparece, se alando la lejana patria de la infancia; el lugar del pecado, la penosa herencia evolutiva, la frontera entre tiempo y eternidad". La tarea po tica, "liberar al fruto/ del espectro/ de la rosa", tan solo se alcanza a cumplir en la medida en que en cada ltimo verso, el callar del poema dice en su sigiloso regreso al silencio. Al final del poemario, m s all del camino recorrido y de los horizontes explorados por los "hijos de la mar", el " me sentinelle" del poeta avizora otra tierra donde:
"...mendigos del silencio, / los hijos de la puna / ven, / por encima del mar, / el polvo en danza / de remolinos de viento".