En su momento, de mas de seiscientos hombres del cuerpo de Granaderos a Caballo ahora solo volvian en 1826 setenta y ocho a Buenos Aires, a los cuarteles del Retiro donde habian sido creados por el genio de San Martin. Eran los restos del Ejercito de los Andes que retornaban. Los demas habian ofrendado su vida en aras de la independencia sudamericana en Chacabuco, Maipu, en las Campanas de las Sierras en Peru y Ecuador, o fallecido por enfermedades y desnutricion. Muchos habian muerto de sed quedando abandonados, a merced de los animales carroneros en los desiertos de Pisco, al no poder darles apropiada sepultura. Otros y en gran numero, habian sido victimas de las incontrolables epidemias de tercianas, que repartiendo mortandad no reconocian amigos de enemigos. Volviendo a Buenos Aires atravesando la inmensa Pampa argentina se van enterando y viviendo de aciagas noticias contrapuestas por los vaivenes politicos en la patria. Y un dia, volvieron los centauros es una historia que se transforma en una experiencia viva sobre la dignidad de los olvidados, la resiliencia femenina y el peso de una patria que olvida a sus heroes.