Gå direkt till innehållet
Uno de esos dias de abril
Spara

Uno de esos dias de abril

Författare:
Spanska
La viuda Pichardo era una de las mujeres m s cojonudas que he conocido. Ten a que serlo desde el momento en que se atrevi a parir ocho varones, ocho machos en fila, uno tras otro, en busca de la hembrita que no vino. Ten a que serlo desde que se atrevi a quedarse viuda, jovencita, viuda y sola al frente de la prole. La inmensa prole en cierne. Viv a all , en el caser n republicano de la Santom 48, donde todav a viven y vivir n de alguna manera los Pichardo: una amplia sala abarrotada de muebles de caoba, vitrinas abarrotadas de libros de derecho, armarios abarrotados de cachivaches, un espacio discreto a manera de oficina, un pasillo con piano, un corredor con balaustrada que comunica por afuera las habitaciones contiguas de paredes ciegas. Al frente, un patiecito espa ol, con fuente y pecera y malas yerbas, un comedor al fondo, al lado de la cocina, y m s al fondo otro patio y la carbonera en desuso todav a m s al fondo y, de repente, en direcci n opuesta, una empinada escalera de hierro que daba al techo, y un perro prieto, c nico y ap tico que por all sub a y bajaba como en un n mero de circo. Aparte del mobiliario y las habitaciones igualmente repletas de cachivaches, la casa de la viuda -nuestro lugar preferido de encuentro- estaba siempre invadida por multitud de gente. Junto a los hijos pululaban los parientes de los hijos multiplicados por los amigos de los hijos, los compa eros de los hijos, las novias de los hijos y de los compa eros de los hijos. La casa de la viuda -convertida en comando de la viuda- era un lugar surrealista semejante a un and n, una estaci n de tren o de aeropuerto, recinto militar donde muchos entraban y sal an frecuentemente armados y a deshora en aquellos d as de la guerra.
ISBN
9781511839884
Språk
Spanska
Vikt
168 gram
Utgivningsdatum
2016-04-01
Sidor
118