Aunque Freud y Husserl no tuvieron contacto alguno durante sus vidas, son multiples las resonancias entre el psicoanalisis y la fenomenologia. La apuesta de esta obra es escucharlas y provocar un dialogo que explore los avatares de la subjetividad. La autora parte de la idea de que la subjetividad se teje a partir de los encuentros y desencuentros con el otro y el mundo, revelando asi sus implicaciones eticas y politicas. Derrida y Levinas desplegaron con inigualable finura tales implicaciones.Subjetividad, tiempo y alteridad desarrolla la idea de que el sujeto ha llegado tarde a su nacimiento. Desde su prehistoria, este se encuentra ya afectado por el otro. En lo mas intimo de su existencia no solo anida la alteridad, sino que esta ultima es condicion de la intimidad misma. Es por esto por lo que el sujeto, mas que distinguirse por ser una voluntad soberana, es herida expuesta. Y es esta herida la que lo abrira a la extranjeria, al erotismo y al amor. Su vulnerabilidad son los poros por donde el otro y el mundo se cuelan, impidiendo que su piel se transforme en coraza y su historia, en funesto destino de la mismidad. Desentenderse del mundo y de quienes lo habitan solo podria suceder a costa de la alienacion, el horror o la miseria, tal como nuestra actualidad muestra cruda y dolorosamente.