Diez lores saltarines, una abuela imperiosa y un senor de Luisiana fueron su destino navideno. Para consternacion e irritacion de lady Lucinda Claxton, en la fiesta de su padre solo hay solteros dispuestos a casarse. Con sus hermanos celebrando la navidad en otro lugar, Lucinda se ve abandonada a su suerte. Sin embargo, una nueva llegada lo cambia todo, y pronto Lucinda decide que los proximos diez dias pueden no ser tan tediosos despues de todo. El senor Caleb Copeland acepta acompanar a sus tias abuelas a casa del duque de Arscott con una condicion: No participara en ninguno de los entretenimientos. Es simplemente su acompanante, no un invitado. Sin embargo, por mucho que intente mantener su voto, su camino se cruza a menudo con el de Lady Lucinda mientras ella se esconde de su corte. Al poco tiempo, Caleb sabe que ninguno de sus saltarines lores sera jamas digno de ella. Por desgracia, el tampoco lo es.