Quizas no haya una epoca como la que vivimos en que la memoria haya cobrado una importancia tan central. Se debe posiblemente a muchas circunstancias: la necesidad del recuerdo de hechos pavorosos como las guerras o el Holocausto, pero tambien la relacion entre recuerdos, historias personales y relatos sociales. Al iniciar su obra "e;La memoria, la historia, el olvido"e; (2000), Paul Ricoeur afirma que la fenomenologia de la memoria se estructura en torno a dos preguntas: de que hay recuerdo?, De quien es la memoria?Junto a la memoria, las memorias. De aqui la importancia de este libro al ofrecernos una historia en particular, que desde su primera pagina se abre a la memoria de los otros, porque parte de una idea clara y convencida: en el transcurso del tiempo que vivimos, hay a la vez subjetividad y azar, intencion y hallazgo. Pero sobre todo existen relaciones con otros, que en el caso de Francisco Cajiao llevan nombres precisos: ninos y ninas, jovenes, maestros y maestras, escuelas, proyectos pedagogicos, paises e instituciones. Muchas de ellas con nombres propios y todas con la insistencia de sus particularidades y diferencias. No es una simple causalidad que este texto se inicie con mujeres que caminan por las carreteras de un lejano pais, Mozambique, llevando sobre sus cabezas grandes bultos y en sus cuerpos, trajes de disenos coloridos y que el autor confiese su interes por como "e;podra transcurrir la vida de una forma que nunca habia imaginado antes"e;, mientras se acerca sorprendido a las orillas del rio Zambeze. Los viejos sabios de ese pueblo le ofrecen otra clave de su historia personal y de la narracion que ha hecho de episodios de su vida, cuando lo reciben sentados en bancas humildes a la sombra de un arbol y le permiten comprender que "e;una vez se comparten saberes se genera un vinculo perpetuo"e;. Esta apertura de la narracion es una bella prefiguracion de lo que sera el desarrollo de sus memorias: es como lo dice en su titulo, una travesia. Y creo que es precisamente por ello que acude a la travesia de todas las travesias, la Odisea, a las sirenas y a sus cantos de seduccion. Habra entonces que amarrarse a los mastiles de su barco?