Si, y no me queda mas remedio que asentir estas palabras de Jose Manuel Caballero Bonald, premio Cervantes 2012, de su poemario Desaprendizajes (2015). Pretencioso seria decir que lo he conseguido con estos mas de 40 anos de accion social, de luchas y compromisos. Por ende, mi labor de poeta social se ha encontrado con esas limitaciones. No pretendo ser derrotista, pues he visto tanto alegrias como decepciones. No pretendo enarbolar este libro como un instrumento de cambio social. Lo que vas a ver aqui no es sino la necesidad de un poeta de desahogarse, de gritar porque revienta, y de ahi el considerar cada poema como una lagrima, recogida en lacrimatorios que representan las diversas escenas de sufrimiento del drama de la exclusion. Los admitidos por el sistema tambien lloran, pero esas lagrimas son como el hambre del refran: hambre que espera hartar, no es hambre . Si tu, lector o lectora, sientes que estas palabras te sirven de catarsis, yo sentire que mi esfuerzo no ha sido baldio. Te habran curado las lagrimas del fenix, habra florecido tu desierto de Atacama y habras dejado el cielo, de amores constelado.