En Job 4,12-21, Elifaz apela a un extrano encuentro sobrenatural como otra fuente de autoridad para reprender y amonestar a su sufriente amigo. Pero tal episodio no es una mera anecdota. Por el contrario, Elifaz parece creer en la autenticidad de su experiencia, la cual describe en primera persona y en un tono vivido. Por otra parte, el mensaje recibido es reiterado en cada una de las ruedas de discursos tanto por claras alusiones (cf. 4,17-18; 15,14-16; 25,4-6), como por los diversos ecos diseminados en todo el libro. Este complejo tejido de relaciones hace de la vision de Elifaz un elemento clave para la comprension teologica del libro. El presente estudio se introduce en las discusiones en torno a la naturaleza de la vision. Tras un meticuloso analisis exegetico de la pericopa, se exploran las conexiones antes mencionadas observando como la tesis de la vision contradice a Dios y al narrador y se vincula estrechamente con el argumento de Satan. Este estudio termina por senalar que la vision revela una tematica que se vuelve central en todo el libro y que muchas veces ha sido opacada: la cuestion de la integridad humana.