En la decada de 1880, un geografo frances llamado Francois Elie Roudaire quiso inundar parte del desierto del Sahara con agua del Mediterraneo, excavando un canal desde el golfo de Gabes hasta un conjunto de lagos salados norteafricanos, con la intencion de modificar asi el paisaje y crear un microclima propicio al desarrollo de la agricultura. La idea fue abandonada por dificultades tecnicas, pero inspiro a Jules Verne para la escritura de La invasion del mar, una de sus obras menos conocidas, de la visionaria serie sobre el Antropoceno, que incide en las catastrofes causadas por la intervencion desmedida del hombre en la naturaleza.