El trabajo domestico no solo sostiene nuestros hogares, sino nuestras sociedades. Estas labores tradicionalmente asignadas como una carga para las mujeres y ninas, constantemente invisibilizadas, son las que permiten el mantenimiento de nuestras vidas. La pregunta por el valor del trabajo domestico en nuestra cotidianidad, e incluso dentro de nuestra vida familiar, fue lo que me llevo a indagar en las vidas de mi bisabuela Transito y de mi abuela Ofelia. En sus infancias, Transito y Ofelia cumplian simultaneamente (y, en ocasiones, de forma alterna) dos roles: por un lado, ninas integrantes de la familia y, por el otro, trabajadoras del servicio domestico. Mi principal argumento es que las historias de Transito y Ofelia dan cuenta de la complejidad de las relaciones de las ninas del servicio domestico con su familia consanguinea y con sus empleadores. Esta complejidad se debe a la vulnerabilidad impuesta por estas relaciones en las que se pueden encontrar simultaneamente incluidas y excluidas; adentro y afuera. Esta investigacion partio de la historia de familia, principalmente, en colaboracion con mi abuela Ofelia, lo cual implico el uso y cruce de varias tecnicas, entre las que se encuentran: la etnografia de lo cercano (autoetnografia), analisis de documentos como actas de bautizo o graficas genealogicas, fotografias, musica y visita a los lugares de las infancias de Transito y Ofelia.