No queria que la llamaran por un nombre masculino, ni siquiera mientras goberno Roma como Antoninus. Ella era sacerdotisa de Elahagabal en un imperio que nunca tuvo palabras para nombrarla. Tiempo despues de su asesinato, la historia sellaria su condena rebautizandola con desprecio como Heliogabalo. Asi ha perdurado: reducida al escandalo, la perversion y el exceso. Sin embargo, en esta recreacion epistolar, Hierocles su amante, su confidente, su contencion recupera la voz silenciada de una joven que rompio los margenes del genero, la fe y el cuerpo. Sus formas de amar, de liderar, de someterse incluso, estuvieron atravesadas por el dolor de no reconocerse en su propia imagen, deformada por el juicio externo y por la imposibilidad de encajar. Sometida a las imposiciones de un patriarcado feroz y traicionada incluso por su propia familia, su figura quedo atrapada en un laberinto incomodo para el poder pero fascinante para la memoria. Desde los pasillos del Senado hasta las estancias mas intimas del palacio, 'El sol olvidado' de Giuseppe Guiduccio es un acto de recuperacion de memoria que nos confronta con el modo en que la historia elige a quien recordar y a quien enterrar bajo el peso del escarnio. Porque a veces, la verdad mas radiante es la que se intenta esconder.