No es Dios, ni la escuela, ni la sangre. Es el monte. El que nos vio nacer. El que nos hizo crecer torcidos. Esta antologia de cuentos de terror rural es una exploracion brutal del abandono, la supersticion y la deformidad moral. Los personajes de Cesar Zavatti no son monstruos: son criaturas formadas en el barro, el silencio y el desamor. Cada historia es una cicatriz. Cada relato, una advertencia. Aqui el horror no llega de afuera: se hereda. Y el monte ese espacio entre lo real y lo simbolico lo sabe.