Para sobrevivir, los otomies precisan capturar y devorar a sus enemigos, quienes a su vez pretenden capturarlos y devorarlos: Cristo, la virgen y los santos, los curas catolicos y pastores evangelicos, las politicas del Estado y los funcionarios que ejecutan las imposiciones del progreso capitalista expresado en el extractivismo territorial de una de las zonas metropolitanas mas densamente pobladas de America Latina. En este juego de predaciones, el cuerpo juega un papel especialmente relevante. Esos enemigos, denominados mb he, son blancos y mestizos, extranjeros, ancestros, dioses y difuntos, animales y otras entidades predatorias de caracter funesto y nocturno. Para atajar su avance, los otomies han desplegado un poderoso sistema de "e;cercos rituales"e; desde donde incorporan a sus enemigos, los seres del mundo-otro, mediante el establecimiento de parentescos que refuerzan relaciones de alianza y afinidad. En este libro se detallan las multiples formas en las que ambos mundos (otomi/mb he) negocian su coexistencia mediante pactos de mutua devoracion, con un marcado acento cosmopolitico. Se describe en sus paginas el chamanismo catolico otomi, el cual postula que la conversion de las almas indigenas exigio convertirse tambien en el mismo cuerpo de Cristo. Este vive, capturado, tanto en el cuerpo de sus mefi (que son sus "e;trabajadores"e;, elegidos mediante el rayo y la enfermedad y con quienes establece alianzas de caracter conyugal), como en el territorio que estos defienden con empeno.