Gå direkt till innehållet
Crónicas de un Alcohólico
Spara

Crónicas de un Alcohólico

pocket, 2018
Spanska
Todav a tengo en mi retina y en mi memoria, la imagen de aquel abogado alto de estatura, de impecables trajes sastre, quien ten a su oficina en el coraz n de la Capital, San Jos , a unos 100 metros al sur y 25 al Este de la Catedral Metropolitana. Nunca me interes por saber su nombre, pero era un hombre que bien iba camino a los 70 a os, con su pelo totalmente blanco por el paso del tiempo y que pasaba todos los d as a la barber a Venus, donde me cortaban el cabello por aquellas pocas. Yo me quedaba un tiempo m s conversando con el due o de la peluquer a y escuchando las conversaciones de los clientes que llegaban a diario. Me dec a a m mismo que toda la ciudad pasaba por aquellos asientos y era una especie de "c tedra" callejera, si el concepto es v lido, en la que yo aprend a y me enteraba de todo lo que suced a en las avenidas y oficinas de aquel San Jos de mediados de los a os 80. Pues bien Este caballero, licenciado en Derecho del que les narro, se cortaba el pelo tambi n en la c lebre Venus y por eso pasaba siempre, ya fuese en la ma ana o en la tarde, a saludar a los "f garos", quienes adem s eran sus vecinos en la misma acera. Su edad, su trajinar por la vida nos hac a ver que se trataba de un profesional de la abogac a extraordinariamente curtido en esas lides y sapient simo en todo lo que se refer a a los juzgados, jueces, letrados, fiscales, acusados, testigos y toda esa "fauna" que suele darse cita en el dur simo mundo de las querellas y problemas legales. No hab a duda, el personaje al que me refiero aqu , aunque an nimo, era un individuo elegante sin mucho miramiento.Pero un domingo, a pocas cuadras del templo de la Dolorosa, siempre al sur de la Capital, vi a un "larguirucho" tirado en el suelo, en la mism sima acera, y en posici n fetal. Era un hombre mayor, de pelo blanco y envuelto en un elegante traje sastre, quiz s roto por la ca da y los avatares de la noche anterior. Era nada menos que el abogado al que hago referencia en las l neas de arriba. Hab a amanecido en el duro cemento, muy cerca del Cuerpo de Bomberos de la ciudad, despu s de una ingesta alcoh lica en alguna de las muchas cantinas y bares que se posesionaban estrat gicamente alrededor de las oficinas, tiendas y bufetes de la zona. Desgraciadamente aquel jurisconsulto padec a de la enfermedad del alcoholismo y de manera cr nica. Y ah estaba tirado, cual miserable despojo, vestido con su elegante traje cortado por un diestro sastre y de la mejor sastrer a de San Jos .Y record a mi padre quien, siendo yo muy ni o, me explic "Los tres estados del alcoh lico son: al principio de la embriaguez se comporta feroz, valiente, igual que un le n; luego, a medida que avanza su ebriedad, se hace el chistoso, el agradable, como un mono; y finalmente, cuando pierde el autocontrol... cae al suelo semejante a un cerdo." El maestro Tite Vargas nos desmenuza a lo largo de este libro esos tres estados a los que se refiri mi padre, para ense arme lo nefasto que puede llegar a ser el alcoholismo; pero lo importante aqu es apreciar el mensaje impl cito en cada l nea escrita por l y recordar que sin Dios no somos nada y que la fe, la firme determinaci n, la decisi n y los deseos de vivir... son los ejes o las claves que nos da este autor para vencer al aborrecible licor y sus graves efectos.Yo le este libro palabra por palabra, hice su revisi n filol gica y clarifiqu varios p rrafos y su mensaje y qued complacido. Es una obra dura, un testimonio de lucha y de triunfo, sobre un enemigo que es de los m s poderosos que hay y que atenta contra las vidas humanas... el alcoholismo. En sus manos queda esta confesi n de fe y de experiencia desgarradora. Prof. Jos Angel Lagos-Jim nez.Periodista - Fil logo y Profesor.
Undertitel
Historia Real
ISBN
9781723538414
Språk
Spanska
Vikt
172 gram
Utgivningsdatum
2018-12-26
Sidor
110