Siete madres argivas, ancianas y desoladas, esperan junto al altar de Demeter en Eleusis. Sus hijos, los capitanes que sitiaron Tebas, yacen insepultos ante sus murallas, y el rey Creonte se niega a entregar sus cuerpos. Con ellas suplica Adrasto, el unico jefe que sobrevivio a la matanza. Frente a ellos, Teseo, rey de Atenas, duda: ayudar a estos extranjeros significa la guerra. Sera su madre, Etra, quien le recuerde que la piedad y la justicia no conocen fronteras. Las Suplicantes es una de las tragedias mas politicas de Euripides. Lejos del mito puro, la obra es un encendido elogio de la democracia ateniense, un alegato contra la tirania y una defensa del derecho universal a la sepultura. El enfrentamiento verbal entre Teseo y el heraldo tebano es uno de los debates mas vibrantes de todo el teatro griego sobre la libertad, la ley y el poder. Pero tambien es una historia de dolor maternal, de alianzas inesperadas y de lealtades inquebrantables. Hasta que, en un final sobrecogedor, Evadne, viuda de Capaneo, se precipita en la pira de su esposo, recordandonos que el amor y la muerte caminan siempre juntos.