Esquilo no fue solo el primero de los grandes tragediografos: fue tambien un soldado que combatio en Maraton y Salamina y conocio de primera mano el horror de la guerra. En este ensayo iluminador, Marta Gonzalez Gonzalez nos invita a releer sus tragedias desde una perspectiva inedita: la de un poeta que dio voz a los vencidos. A traves de Casandra (la princesa troyana esclavizada), las aterrorizadas jovenes de Tebas o las hijas de Danao que huyen de un matrimonio forzoso, Esquilo tejio un testimonio estremecedor sobre la violencia sexual como arma de guerra, el trauma del exilio, el duelo por los muertos y la destruccion material y simbolica de las victimas. Una denuncia de las violencias que, liberada por la autora de este ensayo de los prejuicios de la critica posterior en los que fue enterrada, resuena hoy con la misma fuerza que entonces.